Una nueva mirada en la gestión de políticas públicas sustentables.

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Con mate de por medio y desde la biblioteca de la Casa de Santa Fe, en plena city porteña, Javier nos comparte sus observaciones sobre el abordaje del cambio climático y reflexiona sobre los desafíos ambientales, tecnológicos y culturales que enfrenta la sociedad actual, tanto a nivel local como global.

Sociólogo (UBA) de más de 15 años de experiencia en gestión pública para el Desarrollo Sostenible, ex Director General Restauración Ecológica y Recomposición Ambiental durante el mandato de Larreta y actual Coordinador de Sostenibilidad para la Casa de la Provincia de Santa Fé, Vazquez se presenta:

“Soy sociólogo antes que político, mi búsqueda es entender cómo funcionamos”

Entrevistador: Javier, más allá de tus títulos y tu experiencia, ¿cómo te definís? ¿Quién es verdaderamente Javier J. Vázquez?

Vázquez: Javier es sociólogo. Creo que esa disciplina me acompaña constantemente, está en la base de mi curiosidad, tengo ese ejercicio impregnado de preguntarme permanentemente por qué y cómo nos relacionamos, cómo funcionamos como sociedad. Esas preguntas guían mis búsquedas y definen mi enfoque; inclusive Javier hay uno solo, es sociólogo cuando trabaja y en su vida privada.

E: Es interesante, porque muchos te podrían definir más por tu rol político o de gestión. ¿Por qué priorizas la identidad de sociólogo?

V: Porque la sociología es como mi caja de herramientas fundamental. Es la lente a través de la cual observo, analizo y aplico esa mirada a todo. Por ejemplo, cuando trabajo en temas ambientales, no es tanto desde la pura conservación, sino desde la necesidad de pensar cómo nosotros, como civilización y sociedad, nos adaptamos a los cambios y los efectos del cambio climático. Me interesa esa dimensión del ‘nosotros’ colectivo, la vida en sociedad. Creo que soy sociólogo desde que me levanto hasta que me acuesto, siempre estoy observando, cuestionando lo “natural”, buscando entender las dinámicas sociales. La política es una de las áreas donde aplico esa mirada, pero la base es sociológica.

E: Mencionaste que esa mirada te acompaña siempre. ¿Cómo se conecta eso con tu trayectoria?

V: En realidad en la secundaria primero estaba convencido de que iba a estudiar algo relacionado con computación, mis profesores de computación y matemática estaban contentísimos. Pero en tercer año, algo me hizo click y finalmente decidí estudiar sociología cuando terminara quinto año. Mis profesores no lo podían creer, ¡me decían que iba a terminar haciendo encuestas!. Pero en realidad para mí fue encarar la carrera sociología como una búsqueda de conocimiento, tener más herramientas para entender el mundo que me rodeaba. La computación claramente era súper importante, pero no me generaba esa “excitación” intelectual de poder entender lo que pasaba a mi alrededor. Imaginate que yo me crié en una librería, mi familia siempre estuvo vinculada a los libros, al debate, y supongo que eso influyó mi sed por el saber.

E: ¿Y cómo un sociólogo terminó involucrándose en la temática del medio ambiente?

V: Es curioso, te cuento: terminé el colegio secundario en el 2000 y el próximo año estallaba el corralito. Justo en pleno estallido social de 2001 había entrado a la facultad y en 2003-2004 empecé con un grupo de estudio a investigar sobre los cartoneros, pero desde una perspectiva social: ¿quién era esa gente? ¿Qué estaban haciendo? ¿De dónde venían? ¿Por qué revolvían la basura? En ese momento, el concepto de reciclado no estaba tan instalado como ahora. Era entender ese fenómeno social. Y a partir de ellos, entendí el reciclado y la economía circular, y dije “wow, acá hay algo más”. Eso me metió de lleno en la cuestión ambiental. Después, con parte de ese equipo de investigación, nos convocaron en 2006-2007 para armar la primera Dirección de Reciclado de la Ciudad. Formalizamos el trabajo de los recuperadores urbanos y se crearon las cooperativas; fue pasar de la observación social a la gestión concreta para que luego finalmente en 2007 se reglamentara la ley de “Basura Cero”.

E: También participaste en otro proyecto emblemático de la Ciudad, la urbanización del Barrio 31.

V: Sí, ese es uno de mis proyectos favoritos por la historia que tuvo y el impacto. Llegué como asesor ambiental. El proyecto incluía construir cientos de viviendas nuevas y relocalizar otras. Mi pregunta fue: ¿cuál es el plan ambiental? Y me dijeron: “Decínoslo vos”. Ahí propuse incorporar energías renovables –paneles fotovoltaicos, colectores solares– a las nuevas viviendas. La idea era que la energía generada se inyectara a la red y lo recaudado fuera al consorcio para cubrir gastos comunes y mantenimiento, bajando las expensas para los vecinos y haciendo la inversión pública más sostenible. Tuvimos discusiones interesantes con los arquitectos sobre la “quinta fachada” (los techos), porque querían diseños estéticos que no eran óptimos para los paneles. Les dije: “Imagínense que la quinta fachada ahora tiene que generar energía, no sólo ser estética”. Logramos convencerlos y hasta conseguir que el Banco Mundial aumentara el financiamiento para incluirlo. Fue una experiencia de aplicar la mirada ambiental y social a un proyecto de infraestructura urbana muy concreto.

E: ¡Qué interesante! ¿Es decir que los vecinos del barrio no solo consumen energía sino que también generan?

V: Hay un concepto muy interesante llamado “prosumidor”, es decir que es consumidor y productor a la vez. Por ejemplo, hoy en las redes sociales nosotros somos prosumidores de contenido, ¿no? Históricamente siempre hemos sido solo consumidores de bienes y servicios, por lo tanto estamos frente a un cambio en los hábitos de consumo.

E: Y más actualmente, estás trabajando para la Gobernación de la Provincia de Santa Fe.

V: Sí, en varios temas. Santa Fe se está posicionando fuerte en transición energética, estamos fomentando justamente un programa de “prosumidores” que incentiva a vecinos y privados a instalar paneles y vender energía a la red. Por otro lado, otro tema muy interesante es la producción orgánica de alimentos, especialmente la miel. Argentina es el segundo o tercer productor mundial de miel, pero exportamos mucho a granel sin valor agregado. Mientras tanto, China e India inundan el mercado con miel de baja calidad a bajo precio. La propuesta fue: certifiquemos la miel santafesina, que es de excelente calidad, como orgánica para acceder a mercados que pagan mejor y valoran ese diferencial. Esto conecta con un cambio cultural global, una mayor demanda de productos orgánicos, una reconexión distinta con la naturaleza y lo que comemos.

E: Mencionás esa reconexión y los cambios culturales. Volviendo a la escala nacional, ¿cuáles ves como los principales desafíos para Argentina frente al cambio climático?

V: El desafío es enorme y complejo. Por un lado, tenés instituciones globales como el World Economic Forum que año tras año marcan los riesgos ambientales y climáticos (eventos extremos, pérdida de biodiversidad, etc.) como las principales amenazas para la economía mundial. Pero por otro lado, tenés una corriente política, no solo acá sino en varios lugares, que niega el cambio climático o lo minimiza, diciendo que “siempre pasó”. Más allá de que la evidencia científica muestra que la velocidad actual del cambio no tiene precedentes, el problema es práctico: si negás el problema, no te preparás para los impactos. El Banco Mundial estimó que Argentina podría perder hasta un 5% del PBI por sequías (por ende menos producción de alimentos) y hasta un 10% por inundaciones (por los costos de reconstrucción, pérdidas, etc.) si no nos adaptamos adecuadamente. Entonces, el primer desafío es incorporar la visión climática a toda la política pública. ¿La infraestructura que hacemos contempla escenarios de inundación o sequía? ¿Nuestra producción está pensada para un clima cambiante? Y el segundo gran desafío es la transición energética, dejar de depender de los combustibles fósiles.

E: ¿Sos optimista respecto a que podamos encarar esos desafíos?

V: Siempre soy optimista. Creo que, a pesar del negacionismo, hay una tendencia global hacia la descarbonización y las renovables que es muy fuerte, impulsada por mercados, consumidores y también por la necesidad. El año pasado, más del 40% de la energía global provino de renovables. Creo que el negacionismo es más una reacción de sectores aferrados a lo viejo, buscando ralentizar una transición que ya está en marcha, más que una vanguardia real. Como dije antes, los gobiernos pasan, pero las tendencias sociales, económicas y ambientales más profundas suelen imponerse. La gran pregunta es cuánto va a demorar esa transición y qué costos tendremos que pagar mientras tanto.

E: Hablando de un ejemplo más cercano: creo que es evidente el problema de residuos en la gestión de Jorge Macri, ¿cómo evaluarías el actual abordaje?

Vázquez sostiene frente al Negacionismo Climático
“Es reacción, no vanguardia. Los gobiernos pasan”

V: Creo que la gestión actual no está funcionando bien. No se puede resolver solo poniendo contenedores con trabas o limpiando más. Hay que ir a la raíz. Hoy, reciclar es casi una cuestión ética o moral para el vecino. ¿Qué pasaría si hubiera un incentivo económico? Estamos trabajando en un proyecto de ley que propone eso: que el vecino que separa en origen y entrega sus reciclables en mano al recuperador urbano reciba un crédito fiscal (para ABL, ingresos brutos, etc.). Podrías usar bolsas estandarizadas con un QR, el recuperador lo escanea, se registra la entrega y se te acredita el beneficio. Eso sacaría muchísimo material de la calle y de los contenedores, reduciría costos de recolección y entierro, y valorizaría el trabajo del recuperador. Si además incentivás el compostaje domiciliario, reducís aún más el volumen. Hay que cambiar el enfoque, reconocer el valor de esos materiales y el esfuerzo de separarlos.

E: Para terminar y mirando hacia adelante, ¿tenés algún anhelo o proyecto que te gustaría encarar en los próximos años?

V: Me hicieron esa pregunta hace poco. A lo largo de los últimos 15-20 años, he tenido ciclos de 4 o 5 años dedicándome a un tema y luego cambiando, buscando algo nuevo que me entusiasme intelectualmente. Lo que más me gustaría es tener la libertad y flexibilidad para poder seguir llevando adelante este tipo de proyectos que me interesan, como el seminario de arte y ambiente que organicé, sin estar necesariamente atado a una estructura rígida. No busco ser millonario, sino tener, como dice Calamaro: “Una vida austera y cultural es una buena vida”. Deseo poder seguir investigando, conectando ideas, proponiendo cosas, generando esos espacios de debate y acción. Ese sería mi anhelo: mantener la curiosidad activa y la libertad para explorarla.


Sobre Javier J. Vázquez

Licenciado en Sociología (UBA, 2007), cuenta con un Posgrado en Políticas Públicas (UBA, 2011) y diversas especializaciones en áreas como Economía del Comportamiento (BID, 2021), Desarrollo Sostenible (IFC, 2015) y Políticas Sociales Urbanas (UNTreF, 2017), entre otras. Es un experto en Desarrollo Sostenible con más de 15 años de experiencia en la gestión de Políticas Ambientales.

Se ha desempeñado como consultor en proyectos de Energía Renovable, Economía Circular, Bonos de Carbono y Desarrollo Sostenible para Gobiernos locales, IFC y Banco Mundial, entre otros. Ha colaborado con diversas fundaciones, como el Capítulo Argentino de Club de Roma, el Instituto Moisés Lebensohn y la Fundación Mallman.

Vázquez fue Director de Restauración Ecológica de la Ciudad de Buenos Aires y ha ocupado cargos como Asesor en Economía Circular (MEPHU), responsable de Sostenibilidad de las viviendas nuevas en Barrio 31, Jefe de Gabinete APRA (GCBA) y Gerente Operativo de Centros Verdes en la Dirección de Reciclado (GCBA).

Actualmente, es Coordinador de Sostenibilidad para la Casa de la Provincia de Santa Fé. También ha sido Consultor en Normas de Desempeño Ambientales y Sociales de BM y BID para proyectos de energías renovables en Argentina.

Participó en la redacción de proyectos de Ley sobre Economía Circular, Educación Ambiental y Yolanda, y es Coordinador del Observatorio del Desarrollo Sostenible del Instituto Moisés Lebensohn y colaborador del Capítulo Argentino de Club de Roma.

Pueden encontrarlo en redes sociales como: @javjvazquez

Ideas y ensayos en www.javierjvazquez.com

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